el 15-M i l'esquerra

Ayer tuvimos oportunidad de asistir la presentación del libro “Quan succeeix l’inesperat, el 15-M des de l’esquerra” en la agrupación local socialista de Nou Barris. Su autor, el compañero Ferran Pedret, nos explicó parte del contenido del libro, pero a partir de ahí, nos expuso motivos, orígenes del movimiento de la protesta, de los indignados, y así se abrió un interesante debate sobre lo sucedido de aquel tiempo a esta parte.

De los orígenes, de si había para lo que pasó o no, es obvio que sí que existe no un precedente en la crisis, diría incluso en los momentos de “prosperidad”, donde las expectativas de futuro ya eran algo turbias para los más jóvenes, y el presente era muy del día a día para muchas personas con empleo. A día de hoy, con la economía y el mercado laboral en la cuerda floja, con la precariedad como antesala del desempleo, existen más que motivos para albergar más que desencanto. En el recorrido cronológico, una vez nace la protesta, algunos de los momentos ya empiezan a sucederse con la improvisación del deseo de continuar sin saber bien como, y primero se ocupan las plazas, luego aparecen asambleas y algunos deciden continuar, otros aparecen más esporádicamente. Y del 15-M y tras una travesía con momentos bien distintos, se llega al 15-0 y se consolida la internacionalización de la protesta viéndose a millones de personas saliendo a manifestarse por un mundo mejor y contra la especulación financiera.

Muchas de las reivindicaciones que salen de las asambleas y conversaciones con las personas más mobilizadas son fáciles de encontrar en cualquier vecino, amigo o compañero de trabajo. Es más, muchas de estas reivindicaciones las llevamos dentro algunos que entramos en política hace algún tiempo y por tanto no deberían ser difíciles de entender, y que una asamblea popular quiera reemplazar a un sistema de representación es un grave síntoma de desconexión.

Lo cierto es que no debería hacer falta una asamblea indignada para exigir más transparencia en la actividad política o más proporcionalidad el voto, poder tener más acceso a los ciudadanos que tienen dedicación política exclusiva, o construir alternativas en el sistema, o al sistema, para reclamar soluciones a la mayoría de los problemas que afectan a la mayoría de los vecinos a los que se representa.

A pesar de las horas que estuvimos hablando, es evidente que el libro da para seguir debatiendo mucho más, de los diferentes colectivos que existen: DemocraciaRealYa, #nolesvotes, juventudSinFuturoinflexió… de las diferentes manifestaciones referentes: Portugal, Grecia, norte de África, Islandia… también de las amenzadas, contrastadas en la historia, en el riesgo de desembocar en populismos o de ser utilizados para que al final de las movilizaciones, se elijan gobiernos neoliberales que ahora amenazan la atención a la salud universal y la educación pública… de la incomprensión por parte de algunas cúpulas políticas de las enormes oportunidades que proporciona Internet, y en la parte que nos toca como socialistas, del necesario análisis de las oportunidades que supone el acceso universal a la información.

En definitiva a la socialdemocracia este movimiento la interpela directamente, en reivindicaciones, mensajes pero sobre todo, en objetivos: un poder sometido a la voluntad del pueblo y no a los mercados y una sociedad más justa.